Cómo puede ser que los años no enseñen nada a algunos!
Como hay gente aún que pese a contar los años a montones y moverse y
hablar con torpeza, siguen atacando a los demás, criticando toda
conducta que no corresponde con su estereotipo arcaico y anquilosado.
Ya, claro. Se sirven de que los otros son más razonables y no se
molestan en partir la boca que les alude. Porque respetan la ignorancia
que conduce y articula esas bocas.
Porque están por encima de la necendad, porque no cifran la vida en
tonterías vanales, porque respetan y toleran otras formas, otras
conductas.
Cada día odio más a los viejos que no se resignan a
serlo, que quieren seguir imponiendose, organizando el mundo, su
entorno, dictando a los demás.
Y lo peor de todo es que hay muchos que les apoyan.
Temo que algún día la revolución responda a sus provocaciones.
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