En el número anterior adelantábamos lo importante que era para la tecnología y fabricación de dispositivos electrónicos y componentes el acceso a determinados minerales entre los que se encuentran el litio, las tierras raras y otros.
Decíamos también que los yacimientos conocidos de estos minerales, están comprados por China en África y Sudamérica además de los suyos propios y Rusia cuenta con los suyos y los de sus Repúblicas adláteres.
Así que la pugna por estos yacimientos tiene hoy más interés que el oro o el petróleo.
Al quedar de manifiesto durante la pandemia la dependencia que tenemos en occidente de los países que explotan, transforman, producen y fabrican con estos minerales, intentan conseguir cierta autonomía en la fabricación de componentes y dispositivos buscando nuevos yacimientos y desarrollando la fabricación dentro de las fronteras de Europa Unida y USA.
La mayoría de la gente no sabe que Ucrania posee el mayor yacimiento de Europa de estos minerales. Tampoco los medios divulgan las características y particularidades que hacen atractivo un territorio para que las grandes potencias fijen su interés en él.
Hasta el 2014, Ucrania ha estado gobernada por gobernantes prorusos que este año sufrió un golpe de estado, por partidos de signo contrario y propiciado por vaya usted a saber, acercándose más al ingreso en la UE. Por este motivo Rusia, viendo peligrar su acceso a estos yacimientos, lanza amenazas contra la adhesión de Ucrania a la UE. Por su parte la UE apoyándose en la alianza atlántica animó a Ucrania a desoir las amenazas con la promesa de apoyo a su soberanía.
Y éste es el auténtico motivo de ésta guerra estúpida. No es político ni étnico ni cultural ni ideológico si no económico.
Por si alguien tiene interés en saber más detalles de estos minerales, diremos qué Ucrania es un territorio de gran potencial de metales raros pues sus recursos recuperables de estos elementos son los más grandes de Europa. De entre ellos destaca el más importante, el del escudo ucraniano con sus 22 formaciones de metales raros como berilio, zirconio, litio; tantalio y niobio.
Estos intereses puramente económicos son los que están propiciando esta guerra y no son geopolíticos ni étnicos, ni culturales ni estratégicos. Pero lo que sí es cierto, es que la población, tanto rusa como ucraniana está dando su sangre su vida y la de sus hijos para que los ricos de uno u otro lado incrementen sus riquezas.
Los medios, cuyo fin primordial es informar a la población, no hacen ni el más mínimo esfuerzo por hacer que la gente entienda el porqué de esta estúpida, inesperada y desigual guerra.