miércoles, 16 de octubre de 2013

El atrevimiento de la ignorancia

Cómo puede ser que los años no enseñen nada a algunos!
Como hay gente aún que pese a contar los años a montones y moverse y hablar con torpeza, siguen atacando a los demás, criticando toda conducta que no corresponde con su estereotipo arcaico y anquilosado.
Ya, claro. Se sirven de que los otros son más razonables y no se molestan en partir la boca que les alude. Porque respetan la ignorancia que conduce y articula esas bocas.
Porque están por encima de la necendad, porque no cifran la vida en tonterías vanales, porque respetan y toleran otras formas, otras conductas.
Cada día odio más a los viejos que no se resignan a serlo, que quieren seguir imponiendose, organizando el mundo, su entorno, dictando a los demás.
Y lo peor de todo es que hay muchos que les apoyan.
Temo que algún día la revolución responda a sus provocaciones.

martes, 15 de octubre de 2013

Confrontación

De vez en cuando
la confrontación
viene a visitarte
Hoy ha venido

acompañada de ignorancia,
de intolerancia
de incomprensión.
Hoy ha venido

y le he rehusado,
le he dado la espalda,
con un desplante torero.
Sin mirarle a la cara.

Me he sentido poderoso
controlando la reacción,
seguro.
Dueño de mis actos.

Pero la huida siempre deja
un regusto agrio.
Aún asi, peor habría sido
el sabor de haber sido débil,

si hubiera accedido
a mis apetitos primarios,
si le hubiera ofertado
las dos ostias que

vienen conmigo
en mis andanzas.
Ya somos amigos,
de confianza.

Nunca las he soltado.
Ya hasta pena me daría
deshacerme de ellas.
O peor aún:

haberlas asestado
en ambos lados,
con las palmas abiertas,
con los puños cerrados.

Has tenido suerte,
imbécil.
También nosotros que
nos habríamos separado.

Sendas las llevo.
Una en cada mano y
no vamos a separarnos
después de tantos años.