miércoles, 4 de diciembre de 2013

ciclo de 80 años

¡Chapuceros de mierda!. ¡Dictadores hijoputas!. Así empezó un alemán que aún está en la mente de todos, con mayoría absoluta. Y la tomó con todo aquel que le estorbaba.... y comenzó la represión..... y la persecución.... y la reclusión.. y acabó con el exterminio.
Aquí ya se ha superado la represión, vamos por la fase de persecución con la nueva ley mordaza. Y dios quiera que alguien los detenga antes de que prospere más el proceso.
Le estorban de momento: los mendigos, los músicos callejeros, los socialistas a quienes la anterior alcaldesa ya se olvidaba de saludar, de los comunistas ni hablamos, los pensionistas porque salen muy caros y no producen, las pymes porque son todas una mentira, las prisiones porque pueden verse en ellas o tener que ir a visitar a amigos.
Y si no se remedia, cuando terminen con el colchón de las pensiones, a dejar morir a los pensionistas por inanición. Y todavía habrá alguien que diga "que hubiesen ahorrado ya se lo veníamos anunciando"
hijoputas, os referís a después de las preferentes, ¿no? Porque los ahorros de antes os los habéis apropiado de forma vil y rastrera hijoputas otra vez.
Y si algo de verdad siento es que no haya un juicio final tal como nos han amenazado desde niños. Bien lo saben ellos, porque de otra forma, no cometerían tales desmanes.
Claro que ¿quién les va a juzgar; Moisés que les dio a los suyos de beber los dioses fundidos, que dicto la ley del talión y arrasó por donde pasó; o el ángel exterminador que acabó con los primogénitos egipcios; o aquél que derribó los muros de Jericó para que aniquilasen la estirpe de sus habitantes, el genocida, el que no salvó ni a los niños de aquellas dos famosas ciudades corrompidas por el pecado donde residía Lot?
La hemeroteca de la historia está llena de ejemplos de tiranía, de represión, de deseo desordenado de riqueza que condenaba el catecismo de Ripalda. Pero nadie quiere interpretarlo, prefieren creerselo tal como se lo contaron, creyendo que el genocidio está justificado según el caso. Pero la verdad es que la historia también está llena de caídas, de revoluciones, de escarmientos, de ídolos caídos y de religiones muertas. Y eso es justo lo que no quieren ver.